Situación Económica General

Mauritania, que reportó un PIB de 10.5 mil millones de USD en 2023, es clasificada como uno de los países menos avanzados (PMA). Su economía, caracterizada por una dependencia significativa de los sectores extractivos como el hierro, el oro y el cobre, así como de la pesca, exhibe una notable vulnerabilidad a cambios externos. A lo largo de los años, ha mostrado una estructura volátil, especialmente agravada por eventos como la pandemia de COVID-19, que resultó en una recesión en 2020.

Mejora en la Situación de Deuda

A pesar de estos desafíos, la situación de deuda del país ha mejorado considerablemente. Al finalizar 2022, el FMI y el Banco Mundial reclasificaron a Mauritania de tener un alto riesgo de sobreendeudamiento a un nivel moderado. Sin embargo, la guerra en Ucrania incidió en una elevada inflación, que alcanzó su punto máximo en 2022. Actualmente, en enero de 2023, el país implementó un nuevo programa de financiamiento con el FMI, que se extenderá por 42 meses y contará con un total de 86 millones de USD.

Composición de la Economía

La composición de la economía mauritana sigue siendo dominada por los minerales, con las exportaciones de este sector representando el 75.1% del total, lo que equivale a 2.5 mil millones EUR. De esta cifra, el oro representa 1.2 mil millones EUR (37.3%), mientras que el hierro suma 1.1 mil millones EUR (34.6%) y el cobre 107 millones EUR (3.1%). Además, los productos pesqueros aportan un 19.7% a las exportaciones totales (675 millones EUR). Según cifras de la agencia nacional de estadísticas, la estructura del PIB en 2023 se distribuye de la siguiente manera: 22% en el sector primario, 33% en el secundario y 45% en el terciario.

Crecimiento Económico

La economía mostró un crecimiento del 6.4% en 2022; no obstante, se ha desacelerado a un 3.4% en 2023. Esta reducción se debe principalmente al débil rendimiento del sector no extractivo, que creció solo un 1.7%, en especial el sector agrícola, que se ha visto perjudicado por condiciones de sequía. Por su parte, el sector extractivo ha mantenido un crecimiento del 10.9%, impulsado por un aumento en la producción de mineral de hierro, que alcanzó 14.5 millones de toneladas en 2023, y la reactivación de las operaciones de la principal mina de oro del país.

Inflación y Comercio Exterior

El panorama inflacionario global también ha tocado a Mauritania, con un pico del 9.5% en 2022 y un descenso a 7.8% en 2023, con proyecciones de caer por debajo del 5% en 2024. El aumento de costos internacionales ha incrementado el precio de las importaciones, aunque el déficit de la cuenta corriente ha disminuido a -8.8 millones. Las reservas de divisas, aunque han disminuido, se mantienen en niveles razonables, equivalentes a 4.4 meses de importaciones al final de 2024.

Perspectivas Económicas

Las expectativas económicas para los próximos años son alentadoras, aunque se anticipa un crecimiento moderado del 4.2% para 2025, en parte debido a los retrasos en el desarrollo del proyecto del campo gasífero Gran Tortue-Ahmeyim (GTA) y la disminución de producción de hierro de la SNIM. Hay, sin embargo, un horizonte prometedor con los proyectos de asociaciones público-privada en producción de hidrógeno (Nour y Aman) y en el sector del uranio (TIRIS).

Situación de las Finanzas Públicas

Las finanzas públicas de Mauritania han mostrado un desempeño relativamente positivo, manteniendo un superávit en el presupuesto, aunque sujeto a las variaciones en los mercados globales. Desde 2019 hasta 2021, el presupuesto estatal, incluido el apoyo donado, mantuvo un superávit de en promedio un 2%. No obstante, un aumento en las subvenciones, en particular para energía y alimentos, junto con un incremento en los gastos de inversión, llevaron a un déficit estimado de 3.5% en 2022, reduciéndose a -2.5% en 2023.

Apoyo Internacional y Financiero

El país se beneficia de un programa de financiamiento del FMI y mantiene negociaciones con el Banco Mundial para asegurar apoyo presupuestario adicional

Apoyo Internacional y Financiero

El país se beneficia de un programa de financiamiento del FMI y mantiene negociaciones con el Banco Mundial para asegurar apoyo presupuestario adicional. En enero de 2023, se estableció un nuevo acuerdo con el FMI para un programa de financiamiento que durará 42 meses y totaliza 86 millones de USD. Este programa tiene como objetivos clave la regulación de la política fiscal, la modernización del sistema monetario y el desarrollo de los mercados financieros. Además, se anticipa que Mauritania será elegible para un nuevo mecanismo de financiamiento del FMI enfocado en reformas relacionadas con el cambio climático. La Banco Mundial también está por implementar un último tramo de 30 millones de USD como parte de su apoyo presupuestario, mientras se prepara una nueva asistencia cuyo monto está sujeto a validación.

Asistencia de Donantes y Organismos Internacionales

A nivel internacional, Mauritania recibe apoyo de diversos donantes bilaterales y multilaterales. La Banco Mundial lleva adelante 10 proyectos con un compromiso neto de 360 millones de USD. El marco financiero plurianual de la Unión Europea contempla un monto de 125 millones EUR para el período 2021-2024. Asimismo, la Banco Africana de Desarrollo ha aprobado financiamiento de 130 millones de EUR para proyectos desde 2016 hasta 2022.

Situación de la Deuda Pública

En relación a la deuda pública, la situación ha sido considerada viable, pasando de un estado de alto riesgo a uno moderado. Este avance se ha logrado en parte gracias a reestructuraciones favorables, incluidas la cancelación de parte de la deuda con Kuwait y un acuerdo de reestructuración con Arabia Saudita. El nivel de la deuda pública ha permanecido relativamente estable, aumentando del 48.4% en 2022 al 49% en 2023, con proyecciones de mantenerse por debajo del 50% durante 2024. Es importante mencionar que la deuda externa representa casi la totalidad de la deuda pública de Mauritania, alcanzando el 86.4% del total al cierre de 2023.

Clima de Negocios

Finalmente, el clima de negocios en Mauritania sigue siendo complicado, aunque se han implementado esfuerzos significativos para fomentar la inversión extranjera. En el índice de percepción de corrupción de Transparency International de 2022, el país ocupó el puesto 130 de 180, indicando una leve mejora con respecto a años anteriores. Adicionalmente, ocupó el puesto 41 de 54 en el Índice de Gobernanza de Mo Ibrahim en 2021. Las realidades administrativas y la inseguridad jurídica continúan presentando desafíos.

No obstante, se han realizado esfuerzos constantes para mejorar el ambiente empresarial. Se constituyó la Agencia de Promoción de Inversiones de Mauritania (APIM) en 2021 con la misión de facilitar el acceso al mercado para inversores tanto nacionales como extranjeros. Además, en 2022 se creó el Consejo Superior de Inversiones, presidido por el Presidente de la República, cuyo objetivo es optimizar el clima de negocios y aumentar la competitividad económica del país. Más recientemente, el país ha reformado el Código de Inversiones (2025) y ha presentado el Código de Hidrógeno Verde y el nuevo Código Minero.

Gracias a una combinación de abundantes recursos naturales y políticas de mejora, el país presenta un horizonte prometedor. Las proyecciones sugieren que los ingresos generados por la explotación de gas y otros recursos podrían inyectar capital a la economía, fortalezcando la gobernanza pública y asegurando un desarrollo sostenible.

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