Mauritania y el Fondo Monetario Internacional revisaron en Nouakchott el avance de las reformas económicas y las perspectivas macroeconómicas del país tras la aprobación de un desembolso de 91 millones de dólares en el marco de los programas financieros vigentes, en un encuentro centrado en fortalecer la coordinación y el seguimiento de las políticas públicas.
Los representantes del FMI advirtieron sobre la preocupación por los efectos económicos que podría tener la escalada del conflicto en Irán, especialmente a través de posibles aumentos en los costos de la energía y la perturbación de los flujos comerciales, lo que podría complicar la recuperación económica global y ejercer presión sobre economías vulnerables como la mauritana.

